Saltar al contenido

La Finca

Finca cafetera con 120 años de tradición.

Casa de finca con corredor, hamacas y jardín

La finca, 120 años de tradición Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

El Logo de la casa

Primera salsa hecha con madera de artesanos locales

Ventanales hacia la reserva

Haciendo domicilios durante la pandemia

Así empezamos...

Con el tiempo pudimos ir mejorando

Sembramos bosques con nuestros clientes & amigos

El jardín de la nueva Casa

Del Toro Café empezó el 25 de Marzo del 2020, el mismo día en que Colombia cerró todo por la pandemia. Abrimos en la Avenida Centenario, en una estructura de guadua y ventanales, en medio de una reserva natural. Empezamos quebrados.

Durante la cuarentena hicimos domicilios pedalenado en una bicicleta de ruta, negra, clásica y muy pesada. Así seguimos hasta el 08 de Junio del 2021, cuando por fin pudimos abrir de nuevo, nuestro segundo local.

Era un local pequeño, con tres mesas, en la esquina de una casa tradicional de 1 sola planta y con tejas de barro: la que en el barrio Laureles conocían como La Casa Rosada. No nos alcanzaba para comprar plantas grandes, así que sembramos plántulas de lo que sabíamos que iba a ser un gran jardín. Ahí vimos el potencial de un gran sueño.

En este espacio trabajamos y compartimos momentos hermosos y soñados durante cuatro años y medio. Hasta que, de repente, paso lo que sabíamos que iba a pasar. Los propietarios nos pidieron el local para derrumbar la casita rosada y construir algo nuevo y moderno. Teníamos un mes para cerrar nuestras puertas y nuestro sueño, "temporalmente".

¿Qué es moderno?, ¿Qué pasa con el patrimonio arquitectónico, nuestra cultura y nuestra historia?, surgen muchas preguntas.

Sin saber con claridad que iba a pasar, recibimos una llamada inesperada y muy especial, "Daniel, no nos conocemos bien, pero sabemos que van a cerrar el café y que este espacio es muy especial e importante para Laureles. Tenemos una casa que es para ustedes y tiene una energía que sabemos que les va a gustar, créeme". No conocíamos a esta persona. Para nosotros fue un ángel.

Cuando visitamos la casa, nuestro mundo se expandió y entendimos que vivimos en un mundo de posibilidades. ¡Soñar en grande, rodearse de personas que te inspiran e inspirar a otros cobró sentido!

La casa tardó 3 meses y medio en estar lista. Durante ese tiempo, nuestro equipo, nuestros clientes, familiares y amigos, no nos dejaron solos: siguieron pidiendo nuestro cafecito a domicilio, como en el principio de todo. Esto nos dio total confianza para seguir.

Hoy, en 2026, estamos en una Casa mucho más grande, con una familia y equipo que crecieron, y así mismo, todas las formas posibles de crear.

Bienvenidos a Del Toro Café.

Una mano de campesino sostiene una semilla recién germinada
Lo que tarda en crecer Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro
Interior de ladrillo con ropa colgada y luz entrando por la reja
El beneficiadero Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

La montaña

Antes de la taza está el camino: la niebla de la mañana, las fincas por encima de los 1.800 metros, el café servido de un termo a medio ascenso. Todo eso va en la bolsa.

Un arriero a caballo arrea dos vacas por un camino de niebla
Camino de arriería Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

No hay máquina de espresso. Los lattes/ capuccinos se hacen a mano, con espumadores pequeños, sobre café filtrado. Es más lento a propósito.

Un mar de nubes cubre el cañón al amanecer

Todos los procesos del café son lentos.

Daniel Toro

Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

Foto: Daniel Toro · @elartedeltoro

La casa es también sala: catas, talleres de tejido, yoga, arte en las paredes. Perros bienvenidos. El jardín es de todos.

Dónde

Parque Laureles, Cra. 16 #21N-10

Armenia, Quindío

lun–sáb · 7:30 a. m. – 6:30 p. m. · domingos cerrado

Ver lo que viene